About Me
Todo depende
La historia de Marian Yáñez, instructora certificada Oxygen Advantage®
De pequeña era puro movimiento. Mi abuela lo decía siempre, entre risas: era un "culo de mal asiento". Con los años entendí que tenía toda la razón. El movimiento nunca fue solo ejercicio para mí — era mi forma natural de jugar, de aprender, de sentirme bien, de entender el mundo.
Así empezó un camino largo: aeróbic, step, ciclo indoor, cardio box, entrenamiento funcional, TRX, actividades acuáticas. Cada disciplina me daba algo distinto y yo las quería todas. Más adelante llegaron el Pilates y el Yoga, y con ellos algo cambió: empecé a entender el cuerpo — y el movimiento — de una forma completamente diferente.
Durante años busqué respuestas ahí, en el movimiento. Lo que no sabía es que también necesitaba buscarlas en la respiración.
La pregunta que lo cambió todo
Siempre me llamó la atención que cada disciplina respiraba distinto. En natación respirábamos de una forma. Corriendo, de otra. Entrenando fuerza, de otra completamente diferente. Y entonces llegó el yoga.
Recuerdo perfectamente el momento. Respirando únicamente por la nariz durante la práctica, llegué a sentir más sensación de falta de aire que incluso corriendo. Me quedé pensando: ¿por qué me pasa esto? ¿Qué tiene la nariz que ver con esto?
Esa pregunta, tan simple, cambió muchas cosas. Quise entender qué estaba sucediendo realmente en mi cuerpo.
Lo que la maternidad me enseñó
Pero mi mayor aprendizaje no llegó en una clase. Llegó con la maternidad.
Seguía entrenando, cuidando mi alimentación, llevando lo que cualquiera llamaría un estilo de vida saludable. Y, aun así, algo no encajaba. Mi mente no paraba. El estrés estaba siempre ahí, de fondo, como un ruido que no se apagaba con más ejercicio ni con mejor comida.
Al mirar a mi alrededor, en mis propias clases, vi lo mismo en muchas de las personas que venían a entrenar conmigo. Se movían, cuidaban su alimentación, querían sentirse mejor — pero seguían con la sensación de que algo, en algún lugar, no terminaba de encajar.
Eso despertó en mí una necesidad de seguir aprendiendo que ya no se apagó.
El hallazgo
Primero llegaron la contemplación, la meditación, un trabajo de autoconocimiento más profundo del que había hecho hasta entonces. Después empecé a estudiar el sistema nervioso. Y finalmente, descubrí la respiración funcional.
Fue ahí donde encontré Oxygen Advantage®.
Lo que más me atrajo del método fue que por fin le ponía nombre y ciencia a muchas cosas que llevaba años observando — en mis alumnos y en mí misma. No era intuición. Era fisiología.
Desde entonces sigo formándome y practicando cada día, convencida de que la respiración es mucho más que un acto automático. Bien aplicada, es una herramienta real para mejorar la salud, el movimiento, el descanso, la regulación del sistema nervioso y la calidad de vida en general.
Cómo enseño
Como instructora certificada de Oxygen Advantage®, mi trabajo es ayudar a las personas a darse cuenta de cómo respiran, entender por qué respiran así, y descubrir qué necesita realmente su cuerpo en cada momento.
Porque antes de intentar cambiar la respiración, el primer paso siempre es observarla.
Vivimos gran parte del tiempo en piloto automático. Respiramos sin darnos cuenta de si lo hacemos por la nariz o por la boca, si nuestra respiración es tranquila o acelerada, superficial o excesiva. Y solo cuando tomamos conciencia de cómo respiramos podemos empezar a reentrenar una respiración más funcional — una que esté adaptada a nuestra realidad y a nuestras necesidades reales.
Mi forma de enseñar siempre parte del mismo principio: antes de hacer una técnica, hay que comprender para qué se hace.
Mi filosofía
No creo en una respiración perfecta.
Creo en la respiración que cada persona necesita según su historia, su estado de salud, sus circunstancias y el momento vital en el que se encuentra. No hay magia ni soluciones universales. Hay comprensión, práctica, constancia — y un proceso
de aprendizaje que le permite al cuerpo recuperar, poco a poco, una forma de respirar más eficiente.
Así es también como entiendo la salud: primero darse cuenta, después comprender, y a partir de ahí, elegir qué necesita nuestro cuerpo.
Comprender para elegir. Elegir para cuidar.
Porque, como suelo decir…
Todo depende.
Marian Yáñez es profesora de Actividad Física y Deportiva desde hace más de veinte años e instructora certificada de Oxygen Advantage®.
